Él era café y por eso ya no duermo.
2 nov 2013
.Café salado.
En sus ojos había café. En sus manos, en la manera en la que le temblaba la voz con cada te quiero, en sus gestos desafiantes y en sus risas desenfrenadas. En sus letras improvisadas de rap, en sus llamadas de horas, en sus abrazos y en sus ideas locas. En sus despertares, en su pelo despeinado y en su nariz ligeramente torcida. En sus sin saber, en su oscuridad y en su tristeza. En su sonrisa y en su peca del cuello. En como miraba el cielo y en su manera de dibujar un mundo mejor con tan solo un palo de madera.
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