Es como una piedrita en la zapatilla, o una pestaña en el ojo. No duele, molesta.
Nuestra amistad: como una moneda que se te cayó en la alcantarilla.
Nuestra amistad: como un niño de 1,40, cuando el juego pide "Mayores de 1.50".
Necesito solo una sonrisa tuya que diga "soy feliz de ser tu amigo" y dejar de sentir que me odias.
Que loco no? Ayer estabamos gritandonos tequiero y hoy apenas hablamos una vez al mes.
Ya no hiere, solo hay un zumbido de una molesta mosca en mi oreja.
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